Número 14

Llega septiembre y con él las mañanas llenas de aire fresco, las tormentas nocturnas, el bombardeo de los anuncios de los gimnasios y los miles de buenos propósitos para el nuevo curso. Volvemos del verano con un poco de melancolía —la depresión posvacacional es más común de lo que parece—, pero también con muchas ganas de seguir compartiendo con vosotros nuestras historias.
Adiós, agosto, hasta el año que viene. Soñaremos con el mar y la playa mientras desempolvamos los chubasqueros y nos preparamos para andar sobre las hojas caídas de los árboles.

Mientras, en Vemödalen, avanzamos, vemos más de cerca el otoño, hacemos nuevos planes para que la rutina no sea del todo rutina y seguimos viviendo, buscando permanentemente la inspiración que nos motiva a mirar los días a través de nuestras cámaras

Andrea Abril. Septiembre 2018